" Cada salida, es la entrada a otro lugar"


Este blog pretende transmitir la belleza y peculiaridad de lo cercano, los lugares que nos transportan en el tiempo y en el espacio. Rincones de nuestra geografía mas próxima que nos dejen sin aliento o nos transmiten una paz necesaria en momentos de dificultad. Espero contribuir a que conozcamos un poquito mas dichos lugares, y a despertar la curiosidad del lector para que en su próxima salida, inicie la entrada a otro lugar... un lugar al que viajar sin necesidad de sacar billete
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viernes, 29 de septiembre de 2017

BARRANCO DEL MORTERO (Alacón)

         Existen lugares en nuestra geografía más próxima cuya morfología pasa desapercibida. Rincones “ocultos” cuya formación resulta increíble a los ojos de un profano. Emplazamientos que la naturaleza ha cincelado con pasión y precisión, desgarrando grandes planicies para convertirles en sinuosas autopistas hídricas.

Foto: ADIBAMA

            El lugar que visitamos hoy es un ejemplo de ello, como emergiendo de la nada, rodeado de un paisaje de pocos contrastes, de una planicie de colores grisáceos dominada por el arbusto bajo y la roca caliza, una enorme brecha de 30 metros de profundidad en alguno de sus puntos, se abre paso durante 3,5 kilómetros hasta el río Martín.

            Esa enorme brecha, ese enorme socavón sobre el que da comienzo el resto del barranco, ya debió impactar sobremanera a los antiguos, pues nuestros mas lejanos antepasados decidieron que aquellas enormes paredes de caliza amarillenta serian un buen lienzo para plasmar el arte pictórico de su época.



Viajamos hasta la comarca Andorra-Sierra de Arcos, hasta el corazón del Parque Cultural del río Martín. En esta ocasión nos adentraremos en el termino municipal de Alacón, pueblo bodeguero por antonomasia.

Para llegar allí debemos tomar en primer lugar la carretera de Andorra, y una vez estemos en  la villa minera, tras superar las cuatro rotondas existentes  en la variante de la población, tomaremos la vía que se dirige hacia Albalate del Arzobispo, la cual abandonaremos poco después para tomar a nuestra derecha la pista minera que nos lleva hasta Ariño.


Recuerdo perfectamente que cuando existía el negocio musical en mi familia, cuando mis padres en los años 80 distribuían cintas de cassette por los establecimientos hosteleros de todas estas comarcas, esta era una de las carreteras que transitábamos. De hecho es curioso lo que ha sucedido en ella desde entonces, pues el recorrido de la misma apenas ha variado, pero el paisaje que la rodea ha sufrido tremendas transformaciones, justo al contrario de lo que sucede en otras carreteras.

Tras dejar atrás montes reconstruidos, cerros reforestados, desmontes y plantas de tratamiento, desembocamos a la carretera que une las localidades de Ariño y Oliete. Nos dirigimos hacia esta última, dejando a nuestra derecha, unos kilómetros mas adelante, la espectacular sima de San Pedro.

Superamos la travesía de Oliete, asimétrica y estrecha en algunos puntos. Cruzamos el puente por el que discurre la poca agua que lleva normalmente el río Martín en estas fechas, y ponemos rumbo hacia Muniesa. Jamás había visitado el casco urbano de la localidad olietana, así que en esta excursión hicimos un alto para poder recorrerlo con detalle. Es un casco urbano costerudo y sinuoso, pero lleno de rincones llamativos. Es agosto no hay calle en la que no encuentres gente reunida alrededor de una buena conversación, sentados en corro y hablando de lo divino y de lo humano.


Incluso un anciano, famoso según nos dijo por haber sido entrevistado en Aragón TV gracias a la iniciativa “apadrina un olivo”, nos hizo de  amable guía improvisado, contándonos los entresijos familiares de la espectacular casa solariega de la Donjuana e indicándonos la ruta que debíamos seguir para conocer con mas detalle el casco urbano de la localidad. Nos pregunto de donde veníamos, y al responderle que de Alcorisa, asomo en sus ojos cansados y malheridos una cierta bruma de decepción… “Es que aquí ahora viene gente de toda España, y de otros países” sentencio. Nos alegramos mucho de que iniciativas como la recuperación de olivos centenarios estén dando vida a los castigados pueblos de Teruel.

Para ir a Alacón desde la carretera que une Muniesa y Oliete hay dos opciones, una primera carretera a la derecha estrecha y sinuosa y unos kilómetros después una mas ancha y recta. Nosotros tomamos la segunda. Al llegar a Alacón nos desviamos a la izquierda nada mas entrar, pasando junto al colegio y dejando la villa a nuestra derecha, y seguimos una estrecha carretera que se adentra hacia el norte, en dirección al que llaman “Cabezo Gordo”.

Alacón es una localidad conocida por sus numerosas bodegas, que en su mayoría se encuentran escavadas en la cara norte del cerro donde se asienta la población. Según he podido leer en la pagina de turismo de la comarca Andorra Sierra de Arcos, allí se localizan mas de 500 bodegas en distintas alturas. Bodegas que ganan espacio a la montaña y se adentran en ella, con bellos portales presididos por arcos de piedra. Estas construcciones, frescas en verano y templadas en invierno, se convierten en uno de los rincones favoritos de los vecinos y vecinas de Alacón, que en ellos desarrollan una buena parte de su interacción social.


Continuamos por la estrecha carretera antes mencionada. Dicha vía conecta la carretera autonómica A-222, que une Zaragoza con Montalbán, y Alacón, pero debido a su poco transito se encuentra en un estado precario, sin apenas señalización, con firme irregular y con tramos en los que dos coches no son capaces de cruzarse. Siguiendo por esa carretera, unos kilómetros mas adelante mientras ascendemos la ladera suroeste de la Sierra de Arcos,  encontramos por fin el nacimiento del Barranco del Mortero.

Dicho nacimiento o cabecera se encuentra señalizado y dispone de aparcamiento, mirador y paneles explicativos. Las pinturas rupestres encontradas en él son patrimonio mundial de la UNESCO desde 1998.



No sabría muy bien como describir aquel lugar. Aparcas el coche sobre uno de los laterales del barranco, a la derecha de su cauce. Es un paisaje de pobre vegetación, con una capa vegetal escasa. A lo lejos, observando los cuatro puntos cardinales, una enorme planicie con numerosos campos de labor. Justo sobre la cabecera encontramos un corral de ganado, y a penas a cien metros del mismo, un manso riachuelo “de temporada” (No siempre lleva agua), que hasta ese lugar discurre por la misma altiplanicie y de repente rasga la roca, colándose en el interior de la misma hasta aterrizar en un pequeño lago que se convierte en el inicio del espectacular barranco.

Como profano en Geología, no sabría decir que proceso exacto es el que ha convertido el cauce de un manso barranco en un enorme cañón encarcelado por grandes muros de caliza.

Según puedo leer en uno de los paneles explicativos que se encuentran en el lugar:

 “…el barranco es el resultado del encajamiento de las aguas superficiales sobre las calizas jurasicas. En las rocas de sus laderas se distinguen dos conjuntos geomorfológicos debido a la erosión diferencial:
-                           Un nivel masivo y bien cementado sobre el que predominan los procesos de meteorización, como queda patente en la incisión de la red fluvial en la cabecera y su progresivo ensanchamiento.
-                           Un nivel inferior de calizas mas deleznables y organizadas en estratos de espesor variable, que queda afectado por socavamiento a causa de su menor resistencia a la erosión.”

Sobre el barranco encontramos un cuidado mirador, donde incluso podemos acomodarnos en un banco de madera y disfrutar la panorámica de la enorme cicatriz que el tiempo, el agua y la erosión han realizado en el terreno. También disponemos de una senda acondicionada para descender al interior del mismo barranco y poder observar más de cerca los cuatro abrigos rupestres que se encuentran en el lugar.

Covacha Ahumada, Borriquitos, Trepadores y Recolectores son los nombres de los cuatro abrigos que delimitan la cabecera de la espectacular quebrada. He de reconocer que ni yo, ni quien me acompañaba, fuimos capaces de distinguir en ninguno de los abrigos las pinturas rupestres que en ellos podemos encontrar. Ni tan siquiera con los paneles que te sirven de guía sobre su ubicación. Si distinguí el rojo cobrizo, pero no silueta o figura que le diera sentido a la pintura. En fin, gajes del oficio, no todos tenemos la misma facilidad para todo.


Cuando desciendes a la pequeña balsa sobre la que, en época de lluvias, precipita el agua que cae sobre el barranco, entiendes mejor porque describen a aquel lugar como un excelente cazadero. Es un cerrado acantilado con una única escapatoria. Desde lo alto de los muros de piedra o escondidos en  las numerosas covachas de caliza, los preparados cazadores prehistóricos tan solo tenían que esperar a que cualquier animal se acercase a beber agua a aquel pequeño reducto hídrico y emboscarlo aprovechando la trampa elaborada por la naturaleza.

Si ya de por si es un rincón bellísimo, es inevitable imaginar la espectacularidad que debe adquirir en época de lluvias, cuando la cascada precipite liquido elemento sobre la balsa que esta a sus pies, existen fotografías en la red que dan buena muestra de ello.


Observo con detenimiento el paisaje que me rodea. Una vez más me invade esa sensación de ser algo pequeñito observando algo muy grande, de ser un pequeño canto rodado adherido a una enorme roca de conglomerado. Dueños de nada, pero parte de un todo. Es increíble el tiempo que la naturaleza ha empleado en moldear rincones maravillosos, fantásticos, que durante miles de años han ayudado a los humanos a cazar, a sobrevivir, a sentir, a disfrutar… y lo poco que tardamos nosotros ahora en destrozarlos a golpe de palanca, de volante, de botón, de gatillazo o de comportamientos incívicos.


¿Alguna vez entenderemos que la madre tierra es nuestra casa? ¿Qué cada vez que la agredimos, estamos agrediéndonos a nosotros mismos? 

domingo, 6 de agosto de 2017

SANTUARI DE LA MARE DE DÉU DE LA FONT (Castellfort)

Fue un encuentro casual, uno de tantos días  que sin mapa y sin rumbo dejamos al instinto que nos guiase por esas maravillosas tierras del Maestrazgo.



Habíamos visitado Morella, y desde allí nos dejamos llevar por los sentidos. El nombre de Castellfort llamo nuestra atención y una mirada cómplice basto para que yo encaminara el coche por aquella carretera sinuosa.

Apareció de repente, sin esperarlo. Un pórtico enorme nos dio la bienvenida, y en su interior un pequeño Santuario con un encanto especial, un bello conjunto arquitectónico en un lugar espectacular.




No pudimos ver el interior de aquella preciosa construcción pero teníamos la sensación de que guardaba algún tesoro, que guardaba algún secreto. Y no nos equivocábamos, nuestro amigo Sergio Solsona, en su libro "Maestrazgo Templario", nos habla de ese lugar especial y de las misteriosas pinturas que hay en su interior. Muy recomendable su visita.

"El ermitorio es un conjunto conformado por la Iglesia-Hospedería, la Cofradía y un Porche, que se encuentran formando un recinto, cerrado y defendible, de forma triangular que es atravesado por el camino de Ares a Castellfort.

La iglesia original, de pequeñas dimensiones, del siglo XV, se sitúa junto a una cueva en la que existe un manantial natural, que da nombre al ermitorio. Éste sufrió varias modificaciones hasta el siglo XVII, en que adquirió su configuración actual, con bóvedas de cañón con lunetos en la nave central y de crucería falsa en la capilla mayor. Se trata de una Iglesia de una nave rectangular con tres crujías y ábside poligonal. La entrada es lateral, por el lado de la epístola, el de la derecha. La cubierta exterior sobre maderas a dos aguas. La hospedería la forma un edificio en forma de "L", que conecta con los pies de la Iglesia. Está realizada con muros de sillería y mampostería. Se trata de un edificio de planta rectangular con dos alturas realizado en 1566.




En el interior destacan unas pinturas murales monocromas, en las que se representan las vidas de Jesús y la Virgen, pintadas en 1597 por Cerdá. Al exterior destacan algunas portadas y ventanales de piedra labrada. En la esquina que forma el edificio hay un porche resuelto con arcos de sillería de medio punto, y una puerta que da a la parte posterior del barranco. El edificio de la Cofradía no se dispone ortogonal a los anteriores, siendo el de última construcción. Son de destacar las pinturas de la sala principal.


Las fachadas de este edificio se modificaron a finales del XIX, introduciendo balcones de hierro forjado. Por último el Porche y el acceso desde Ares a modo de puerta fortificada, acaban de delimitar el recinto."


sábado, 5 de agosto de 2017

ERMITA VIRGEN DEL PILAR (Andorra)

Uno de los templos religiosos más antiguos del Bajo Aragón, pues su construcción original data del siglo XII. 
 

En un antiguo documento del año 1148, en el que el Obispo Bernardo hace diversas donaciones a la Cámara de La Seo de Zaragoza, ya se hace referencia a la iglesia de Andorra, junto con muchas otras de la zona, por lo que es muy probable que sea esta ermita la iglesia que aparece en ese antiguo legajo del cartulario menor de la Catedral de San Salvador, puesto que existe constancia que las primeras casas que conformaban la villa minera se encontraban alrededor de este templo.



 
 

  
Originalmente se construye bajo la advocación de María Magdalena, curiosamente la misma advocación que tuvo el primer templo cristiano conocido que hubo en la vecina localidad de Alcorisa.
Ha sido ampliamente reformada a lo largo de su historia, pero todavía se distinguen trazas románicas y del gótico bajo aragonés en toda su estructura. Por desgracia no pude acceder a su interior, pero copió varias fotos de SIPCA para que podamos ver la riqueza arquitectónica que esconde esta modesta construcción.

 
 


Ermita en honor a la Virgen del Pilar, que antes lo fue a María Magdalena, y que tiene el honor de ser la primera iglesia parroquial que tuvo la villa de Andorra.
 
Desprende bocanadas de historia por cada uno de sus sillares.

miércoles, 28 de junio de 2017

LOS FANTASMAS DE SENO

En las inmediaciones de la localidad bajoaragonesa de Seno, en la hoya de Valdestrada, existe una curiosa formación rocosa con un nombre igual de curioso, “Los Fantasmas”


 
Un promontorio de origen volcánico, caracterizado por sus originales formas y su color rojizo, en cuyos alrededores los antiguos ya explotaron el hierro existente en el lugar. Los restos hallados en las cercanías proceden de la edad del Hierro, encontrándose una mina a cielo abierto, otra mina subterránea con restos íberos y un horno. Hoy en la zona todavía se distinguen curiosas edificaciones de piedra seca cuyo uso yo al menos desconozco.

 


"Se presenta una introducción sobre los hallazgos férreos en yacimientos bajoaragoneses de los Campos de Urnas del hierro y de inicios del periodo ibérico. Seguidamente, se estudio la mina a cielo abierto denominada Valdestrada, y lo mismo se hace con la preparación minera MDT-I analizándose los minerales férricos de ambas. Igualmente, se estudio la mina subterránea MDT-II en la que se encontraron restos óseos de mocromamíferos, cerámica ibérica, etc. Esta explotación fue aterrada para su sellado al final de las labores, durante el periodo ibérico. La localización de un horno de reducción inmediato a la mino MDT-II permitió analizar una escoria y el recubrimiento cerámico interno. La selección y estudio de las escorias férreas de dos poblados ibéricos cercanos, Vallipón y Monte Catma, y de un escorial aislado, han ayudado a comprender su formación en el horno, los minerales que intervinieron en el proceso, las temperaturas de trabajo, etc. Se presentan los resultados del estudio de un objeto férrico de un yacimiento de la Primera Edad del Hierro, y de un producto de fundición férrea hallado en el escorial de un poblado ibérico, ambos relativamente cercanos o las minas. Con la información obtenida se determinó el sistema de operación de los hornos de reducción durante la Segunda Edad del Hierro, comparando el horno adjunto a MDT-II con las instalaciones similares celtibéricas de la zona del Moncayo. Se discuten los resultados analíticos y se llega a las conclusiones que permiten conocer cómo se desarrollaban los procesos minero-metalúrgicos férreos en una zona cercana al levante español entre los siglos V al III a.e., correspondiendo con la difusión de la siderurgia en el área estudiada."

http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=821180

Según cuentan, en las noches de luna llena la extraña formación asemeja a un conjunto de monjes agrupados de aspecto fantasmal, de ahí el nombre de “Los Fantasmas”


La Sierra del los Caballos, esa gran desconocida.

martes, 27 de junio de 2017

ROQUES DEL MASMUT

Otra de esas formaciones rocosas de la provincia de Teruel que te dejaran sin aliento. 


Esta pared natural de caliza roja es sin lugar a dudas uno de los mayores atractivos de nuestra tierra para los amantes de la escalada, pero no solo ellos disfrutaran de un paisaje realmente bonito y sorprendente. Cualquier explorador mínimamente preparado en travesia puede subir a lo alto de estas  impresionantes moles de roca desde el camino que viene de Peñarroya de Tastavins.

Las vistas desde arriba son increíbles. ¿A qué esperáis?


“Las Rocas del Masmut, son un conglomerado de paredes verticales de más de 100 metros de altura, situadas a una altitud de 1.050 metros en los Puertos de Beceite donde podemos disfrutar de varias rutas de escalada totalmente equipadas. 

La ruta hacia las Rocas del Masmut comienza en Peñarroya de Tastavins, una vez que salimos del municipio nos dirigiremos hacia la antigua escombrera , a un kilómetro , encontraremos un cruce. En este cruce si queremos escalar las Rocas del Masmut, tomaremos la ruta que discurre hacia abajo desde el aparcamiento.
Las rutas de escalada de las Peñas del Masmut son varias y todas ellas son escalables y están equipadas en mayor o menor medida. La dificultad de las mismas también es muy variable. 

Actualmente hay varias rutas reequipadas como: Aresta del Gas, Fisura Carrasca o Tururú. Sin embargo todavía quedan otras muchas que están sólo semi-equipadas como por ejemplo: Aquest any sí, Enigma dels troncs, Gandhi, Teruel Existe, Casquetes, Territorio Inhospitak, etc”


 http://www.peñarroyadetastavins.es/InternetRural/penarroyadetastavins/home.nsf/documento/escalada

lunes, 26 de junio de 2017

EL BERGANTES

Me vais a permitir que le haga un pequeño homenaje a unos de los ríos más bonitos de nuestras tierras. A una corriente de agua, de recuerdos, de sucesos, de vivencias… de historia.



Cuando yo era más pequeñito, cuando la acampada no estaba acotada a las zonas habilitadas, todos los veranos tendíamos nuestra tienda junto a las aguas de este rio “bipolar”. Que grandes momentos he pasado junto a sus aguas, y dentro de ellas. Grandes amigos para el recuerdo, de los que nunca he vuelto a saber nada.  



 



El Bergantes es un rió vivo, un rió con personalidad propia. Amable, acogedor y gran anfitrión con el buen tiempo, pero se le agria el carácter cuando las fuertes lluvias hacen acto de presencia. 

El Bergantes, con sus idas y venidas, ha tallado a lo largo de su cauce un paisaje maravilloso. Un paisaje de postal para que lo disfrutemos cada día. Sería un sacrilegio destruir la obra de los grandes artistas del renacimiento, pues aun es mayor sacrilegio destruir las enormes maravillas que la madre tierra nos ha dejado en herencia después de miles de años de duro trabajo y paciencia.



Las nuevas generaciones también tienen el derecho a disfrutarlas.

“Tres de aquellos ríos baxan por los rumbos de oriente, mediodía y poniente á unirse al norte de la villa (Forcall), y desde allí juntos en un solo cauce continúan la vía del norte hasta salir del reyno. El de poniente baxa de Aragón por los términos de Cantavieja y Mirambel, entra después en el reyno de Valencia por la Mata, y en el Forcall se junta con el rio Caldés, que desde la Iglesuela forma la rambla de Sellumbres. Baxa esta hacia el norte, recibe el riachuelo de Cinc-Torres, baña las inmediaciones de Forcall y forma un ángulo agudo con el río de Cantavieja. Dexan los ríos entre sí bastante espacio para los edificios y hermosa plaza de la villa, como también para varias huertas y campos que adornan útilmente las cercanías. El tercer rio en fin es el Bergantes, que como he dicho viene de Morella, y aunque inferior á los otros en caudal, da nombre al conjunto de las aguas, que adelante forman un río respetable, que baña el reyno por espacio de quatro horas”

Antonio José de Cavanilles (Botánico y naturalista. 1745-1804)

PD: Gracias a todos los fotógrafos que han compartido estas bellas instantáneas en la red.