" Cada salida, es la entrada a otro lugar"

Este blog pretende transmitir la belleza y peculiaridad de lo cercano, los lugares que nos transportan en el tiempo y en el espacio. Rincones de nuestra geografía más próxima que nos dejan sin aliento o nos transmiten una paz necesaria en momentos de dificultad. Espero contribuir a que conozcamos un poquito más dichos lugares y a despertar la curiosidad del lector para que en su próxima salida, inicie la entrada a otro lugar... un lugar al que viajar sin necesidad de sacar billete.

jueves, 12 de mayo de 2016

LOS MILAGROS DEL NONATO EN ALCORISA

Como se suele decir, no hay pueblo sin ermita, ni ermita sin Santo o Santa.
  
En Alcorisa, a mediados del XIX, existían cinco ermitas, la de San Cristóbal, la vieja ermita de San Juan, la de San Valero, la del Santo Sepulcro, la de San Bernabé y la de San Blas. Y contábamos con tres iglesias (Santa María, San Sebastian y San Pascual) y la capilla de Santa Lucia. Además de poseer innumerables hornacinas, altares y varios peirones.
  
Sin embargo, pese a la tradición santera de nuestra localidad, no se conocían milagros atribuibles a dichos santos en relación a la población, tan solo la leyenda de la talla de San Sebastian, realizada por un misterioso vagabundo, o la luz vista por un ciego, que dio pie a la construcción de la ermita del Santo Sepulcro. Nada más realmente reseñable.
  
Resultaba curioso que una villa tan ligada a la tradición católica, no poseyese extraños sucesos atribuidos a prodigios beatos. A la magia divina de aquellos mártires del pasado que dedicaron su vida, incluso aun a riesgo de perderla, a la cruz.

Pero que no se recuerden, no quiere decir que esos episodios no sucedieran. Rebuscando entre los misteriosos libros castellanos de universidades americanas, encontré uno, llamado “Platicas doctrinales”, escrito en 1729, que narra dos curiosos episodios milagreros en la localidad de Alcorisa. Dos asombrosos sucesos cuyos protagonistas fueron un par de familias con apellidos arraigados en la villa, Belenguer y Josa.

Lo lógico seria que aquellos milagros se le atribuyesen al Sepulcro, a San Sebastian o Santa María, patrones de la localidad, sin embargo fue San Ramón Nonato, cuya hornacina se encuentra en la calle Mayor, el supuesto responsable de aquellos prodigios que vivieron en carne propia esas familias.

Esta relación milagrera entre Alcorisa  y San Ramón, religioso mercedario del siglo XIII, es prueba fidedigna de la estrecha vinculación que existió a lo largo de la historia, desde tiempos de los Atrosillo, entre el Monasterio del Olivar, de la Orden Mercedaria, y la villa alcorisana.


Aquí os dejo el extracto del libro antes mencionado, donde se relatan los hechos acontecidos en Alcorisa en los comienzos del siglo XVIII, hechos todos ellos sucedidos por obra y gracia de SAN RAMON NONATO.




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