" Cada salida, es la entrada a otro lugar"

Este blog pretende transmitir la belleza y peculiaridad de lo cercano, los lugares que nos transportan en el tiempo y en el espacio. Rincones de nuestra geografía más próxima que nos dejan sin aliento o nos transmiten una paz necesaria en momentos de dificultad. Espero contribuir a que conozcamos un poquito más dichos lugares y a despertar la curiosidad del lector para que en su próxima salida, inicie la entrada a otro lugar... un lugar al que viajar sin necesidad de sacar billete.

domingo, 4 de diciembre de 2016

LA NORIA DE LAS PARRAS DE CASTELLOTE



Las Parras de Castellote, localidad cuya historia estuvo unida a la encomienda templaría de Castellote. Es sin lugar a dudas una villa singular, con un entramado urbano que esconde grandes joyas arquitectónicas. Me atrevería a decir de Las Parras que es una de las grandes desconocidas de nuestras comarcas. Poca gente la ha visitado, pero aquellos que la visitan nunca la olvidan.

El patrimonio cultural y natural que esconde esta preciosa villa no deja indiferente a nadie. Y hablamos con conocimiento de causa, pues en nuestra ascensión al pico del Castellar, tuvimos el placer de disfrutar con detalle de los bellos rincones que esconde su término municipal. Sorprendentes y maravillosos paisajes, abruptos barrancos, bellas ermitas, preciosas fuentes...

Entre su rico patrimonio, destaca una antigua noria completamente restaurada. De estilo distinto a las alcañizanas, pero igual de hermosa y sorprendente.


En esta bella construcción hídrica no era la fuerza del agua la que propulsaba el liquido elemento a una altura superior, sino la fuerza de un animal que, atado a las estructuras que la coronan, hacia mover, con su lento deambular sobre la techumbre del aljibe, todo el mecanismo necesario para que el agua ganase unos metros de altura. Metros de altura que significaban hectáreas de regadío.






jueves, 24 de noviembre de 2016

MONUMENTOS NATURALES



Por desgracia en Teruel, pese a que existe un rico patrimonio cultural, no tenemos obras singulares de grandes maestros de la arquitectura como Hernán Ruiz, Bautista de Toledo, De Cubas, Gerhy, Jonshon… ni falta que hace. Muchos rincones de Teruel los proyectó, los diseñó y los construyó la mejor arquitecta de la historia, la naturaleza. 

Los cuatro monumentos naturales que tenemos en nuestra provincia son claro ejemplo de ello. Cuatro grandes obras talladas con paciencia, precisión y extraordinaria maestría que dejan boquiabiertos a todos los que las visitan. Obras inacabadas que la naturaleza, usando todo el poder de sus herramientas escultóricas (Agua, viento y tiempo), sigue moldeando milímetro a milímetro. 

Eso sí, según leo en la Wikipedia un monumento natural es un elemento natural de singular valor paisajístico, geológico, histórico o de otro tipo (incluso valor simbólico), desde un árbol centenario hasta un bosque, una cueva, una isla, etc. y cuya conservación aconseja un tipo de protección especial, ya que normalmente se encuentran fuera de un entorno susceptible de tener una protección superior. 

A vuela pluma se me ocurren muchos lugares en nuestra provincia que se acogen a esta descripción. El Parrizal, los Montes Universales, la sima de San Pedro, Los Hocinos de Las Parras de Martín, el Salt de la Portellada, el Chorro de San Juan, el Pozo del Salto, el Escobón… Podría nombrar decenas de lugares. Seguro que cada uno de nosotros tiene unos cuantos en la cabeza. 

No hay mayor museo que la madre tierra, no hay esculturas ni edificios más bonitos que los que podemos encontrar en nuestras visitas al campo. Teruel es un gran museo de ciencias naturales, un territorio con formaciones extraordinarias de una belleza inigualable. Merece nuestro respeto, nuestro cariño, nuestro esfuerzo por conservarla, y sobretodo merece que la disfrutemos. 

MONUMENTOS NATURALES:



GRUTAS DE CRISTAL (Molinos) 








NACIMIENTO DEL RIO PITARQUE (Pitarque)







PUENTE NATURAL DE LA FONSECA (Ladruñan)







ORGANOS DE MONTORO (Montoro de Mezquita)